Álvaro Uribe Acusa a Iván Cepeda de Responsabilidad Política en el Magnicidio de Miguel Uribe
El expresidente Álvaro Uribe Vélez ha lanzado duras acusaciones contra el senador Iván Cepeda y el presidente Gustavo Petro. En una serie de declaraciones, Uribe vinculó a Cepeda con una supuesta responsabilidad política en el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido durante el actual gobierno.
Según Uribe, Iván Cepeda habría contribuido a la impunidad de los exguerrilleros Luciano Marín (Iván Márquez) y Jesús Santrich al defenderlos públicamente y presionar para su liberación. Ambos terminaron fugándose a Venezuela, donde anunciaron la creación de la Segunda Marquetalia.
El expresidente afirmó que esta disidencia de las FARC es la responsable del magnicidio de Miguel Uribe Turbay. “Iván Cepeda tiene una responsabilidad política clara”, señaló Uribe, aunque aclaró que no lo acusa directamente de ordenar el crimen.
Uribe describió a Cepeda como un “alcahuete histórico de criminales”. Recordó que el senador defendió la tesis del “entrampamiento” judicial contra Santrich y Márquez cuando Estados Unidos y la justicia colombiana los buscaban por reincidencia en narcotráfico.
El expresidente también atribuyó responsabilidad política al presidente Gustavo Petro. Argumentó que el magnicidio ocurrió bajo su mandato y que su gobierno ha hostigado sistemáticamente a la oposición. Sin embargo, Petro ha rechazado cualquier vínculo con el asesinato.
Uribe defendió su propio estilo político frente a las acusaciones de Iván Cepeda, quien lo ha calificado de “tramposo”. “En mi vida política no hay una sola trampa”, respondió Uribe, retando a Cepeda a señalar algún caso concreto.
Según el expresidente, Cepeda alteró actas de reuniones con paramilitares en Estados Unidos y ha mantenido una línea ideológica cercana al chavismo y al castroismo. Uribe lo presentó como alguien que no construye sino que busca destruir instituciones.
El líder del Centro Democrático hizo un llamado a la reflexión de los colombianos de cara a las elecciones de 2026. Advirtió que elegir a figuras como Iván Cepeda representaría un riesgo para la democracia y la seguridad del país.
Uribe insistió en que Cepeda no ha condenado categóricamente el asesinato de Miguel Uribe Turbay y que incluso lo ha calificado como “crimen de guerra”. Para Uribe, se trata de un acto de narcoterrorismo contra la democracia.
Estas declaraciones han intensificado la polarización política en Colombia. Mientras sectores de oposición aplauden las palabras de Uribe, el gobierno y sus aliados las consideran una nueva estrategia de distracción y ataque sin pruebas judiciales.
Hasta el momento, ni Iván Cepeda ni el presidente Petro han respondido directamente a las últimas acusaciones de Uribe. Fuentes cercanas al gobierno las han calificado de “reciclaje de viejas narrativas” sin fundamento.
El asesinato de Miguel Uribe Turbay sigue siendo uno de los casos más sensibles en Colombia. La Fiscalía investiga a los autores materiales e intelectuales, y ha ofrecido recompensas por información sobre los cabecillas de la Segunda Marquetalia.
Álvaro Uribe, pese a sus problemas judiciales pendientes, mantiene una fuerte influencia en el debate público. Sus intervenciones suelen generar reacciones inmediatas tanto en redes sociales como en los medios tradicionales.
Analistas políticos coinciden en que este tipo de declaraciones elevan la temperatura del ambiente electoral. Con las presidenciales de 2026 acercándose, las acusaciones cruzadas entre figuras históricas marcan el tono de la precampaña.
El expresidente concluyó su intervención haciendo un llamado a la unidad de la oposición y a defender la democracia frente a lo que considera amenazas autoritarias y criminales dentro del actual gobierno.