La tensión política entre México y Estados Unidos continúa creciendo mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta uno de los momentos más delicados desde el inicio de la nueva administración. Las acusaciones de narcopolítica contra figuras de Morena, el conflicto por Sinaloa y las recientes encuestas adversas han colocado a la presidenta en el centro de una tormenta política que parece no tener freno.

Durante su más reciente conferencia, Sheinbaum evitó mencionar directamente a Donald Trump, aunque sí habló de una supuesta ofensiva impulsada por sectores de ultraderecha en Estados Unidos. Según la mandataria, existen grupos interesados en romper la relación bilateral debido a diferencias ideológicas con el proyecto de la Cuarta Transformación.
Las declaraciones provocaron fuertes reacciones en el ámbito político y mediático. Para la oposición, el discurso presidencial intenta minimizar el papel de Trump y del gobierno estadounidense en las investigaciones contra funcionarios de Morena vinculados presuntamente con el crimen organizado en Sinaloa.
La polémica aumentó cuando la presidenta respondió a cuestionamientos sobre el temor de legisladores de Morena a perder sus visas estadounidenses si defienden públicamente al gobernador Rubén Rocha Moya. Sheinbaum pidió valentía a los funcionarios y aseguró que ningún político debería guardar silencio por miedo a sanciones migratorias.
Sin embargo, las palabras de la mandataria desataron una ola de burlas y críticas en redes sociales. Analistas y comentaristas ironizaron sobre el gusto de muchos políticos mexicanos por viajar y realizar compras de lujo en Estados Unidos, insinuando que perder la visa sí representaría un golpe importante para varios integrantes de Morena.
En paralelo, la presidenta aseguró que el evento convocado por Morena reunió a más de 130 mil personas en el Monumento a la Revolución y cerca de 700 mil asistentes en todo el país. No obstante, opositores cuestionaron las cifras y acusaron al gobierno de inflar la asistencia para proyectar una imagen de fortaleza política.
Mientras Morena intentaba cerrar filas en torno a Sheinbaum y Rocha Moya, en Chihuahua la oposición organizó un acto masivo de respaldo a la gobernadora Maru Campos. El evento reunió a figuras históricas del PAN, incluyendo a los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox.

Felipe Calderón lanzó un discurso especialmente duro contra Morena y acusó al gobierno federal de perseguir políticamente a Maru Campos mientras protege a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico. El exmandatario aseguró que México necesita gobernantes que enfrenten al crimen organizado y no autoridades que pacten con él.
Calderón incluso afirmó que “México necesita más Maru Campos y menos Rocha Moyas”, frase que rápidamente se viralizó en redes sociales y se convirtió en uno de los momentos más comentados del evento panista en Chihuahua.
Por su parte, Vicente Fox aprovechó el acto para llamar a la oposición a prepararse rumbo a las elecciones de 2027. El expresidente sostuvo que el principal objetivo debe ser impedir que Morena conserve la mayoría en el Congreso y aseguró que el país necesita una “verdadera reconstrucción democrática”.
La gobernadora Maru Campos también elevó el tono político durante su discurso. Frente a miles de simpatizantes, acusó directamente a Morena de proteger al crimen organizado y aseguró que la historia juzgará a quienes “se arrodillaron ante los cárteles”.
En medio de la creciente confrontación, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, lanzó un desafío directo a la dirigencia de Morena. El panista retó públicamente a los líderes morenistas a portar camisetas con la frase “Yo con Rocha”, insinuando que dentro del oficialismo existe temor de respaldar abiertamente al gobernador de Sinaloa.
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Desde Palacio Nacional, Sheinbaum insistió en que no existe persecución política contra Maru Campos y defendió la autonomía de la fiscalía. Según la presidenta, las investigaciones relacionadas con Chihuahua responden exclusivamente a posibles irregularidades en la colaboración con agencias estadounidenses.
A pesar de los intentos del gobierno por contener la crisis, nuevas encuestas han encendido las alarmas dentro de Morena. Sondeos recientes muestran una caída significativa en la aprobación de Claudia Sheinbaum, especialmente en temas relacionados con corrupción y seguridad pública.
La encuesta más reciente publicada por El Financiero reveló que la aprobación presidencial cayó de 85% a 69% en apenas unos meses. Además, más del 60% de los encuestados desaprueba el manejo de la corrupción y la inseguridad. Aunque los programas sociales siguen siendo el principal punto fuerte del gobierno, el desgaste político ya comienza a sentirse con fuerza dentro del oficialismo y podría marcar el rumbo de la batalla electoral rumbo a 2027.