El teniente coronel Antonio Balas exhibe ante el tribunal los correos electrónicos internos que demuestran que la plaza no nació por necesidades del área de Cultura sino por orden directa del expresidente Miguel Ángel Gallardo.

BADAJOZ
El horizonte procesal de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha sufrido un vuelco de extrema gravedad en la Audiencia Provincial de Badajoz. La comparecencia en sede judicial del teniente coronel Antonio Balas, jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha debilitado de forma sensible la estrategia de la defensa al aportar un bloque de pruebas documentales que desmonta la versión oficial sostenida hasta ahora por los investigados y por el aparato orgánico del Partido Socialista.
A través de un exhaustivo análisis del volcado de las comunicaciones institucionales, el jefe de la unidad de élite del Instituto Armado ha acreditado la existencia de una operación coordinada en el segundo semestre del año 2017 para diseñar, tramitar y adjudicar con carácter de urgencia un puesto de alta dirección concebido específicamente para el familiar del jefe del Ejecutivo.
Frente a las reiteradas declaraciones de los implicados —que durante la fase de instrucción llegaron a calificar de «ciencia ficción» la creación ad hoc de la plaza—, el teniente coronel Balas detalló ante el tribunal la cronología exacta de los hechos basada en las trazas digitales intervenidas. Los investigadores sitúan el origen del proceso en el 3 de mayo de 2017, fecha en la que se registra una reveladora cadena de correos electrónicos entre altos cargos de la corporación provincial.
Según el testimonio del mando policial, un funcionario identificado como José Ramón Suárez remitió a la jefa de servicio, Juana Cintas, un cronograma con los «tiempos mínimos estimados» para convocar, aprobar y publicar en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) un puesto directivo de nueva creación, fijando la toma de posesión para mediados de junio. Ese mismo día, la señora Cintas reenvió el calendario al entonces presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, bajo el asunto explícito «Puesto directivo», formulándole una pregunta directa: «¿Qué te parece?».
La respuesta del mandatario provincial se produjo apenas 44 minutos después con un lacónico pero determinante: «Estupendo». Tras recibir el visto bueno de la Presidencia, la instrucción interna se transmitió hacia el área de Recursos Humanos y la dirección de Cultura con una orden clara para acelerar los plazos administrativos: «Palante».

La investigación de la UCO subraya la excepcionalidad y la premura con la que se gestionó el expediente en comparación con los cauces ordinarios de la administración pública. El teniente coronel Balas llamó la atención del tribunal sobre dos anomalías de especial relevancia técnica:
Ausencia de necesidad sectorial: El cargo de coordinador de actividades de conservatorios de música no emanó del área competente (Cultura), sino que el «motor» y la «fuerza de la creación» se concentraron de forma anómala en los escalafones políticos superiores.
Aceleración de los plazos: La Guardia Civil comparó esta convocatoria con otra plaza de similares características técnicas tramitada posteriormente por la propia Diputación. Mientras que el proceso ordinario se demoró casi cuatro meses entre la publicación y su resolución definitiva, el expediente del hermano de Pedro Sánchez se resolvió de forma fulminante en apenas un mes y medio.
Conclusión técnica de la Guardia Civil
«Al no partir del área interesada, entendemos que debe estar en un nivel superior con una capacidad política, porque al final el tema de personal debe corresponder a unas estrategias políticas. El único que hemos visto relacionado de manera íntima con este puesto es el expresidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo», sentenció el jefe de la UCO ante el plenario.
El momento de mayor tensión de la jornada se vivió durante el turno de preguntas de la defensa. En un intento por restar trascendencia a los hallazgos de la fuerza actuante, el letrado de Miguel Ángel Gallardo interrogó al testigo sobre si existían más comunicaciones de relevancia en el sumario que vincularan directamente a su mandante. La réplica del teniente coronel Balas, de una notable contundencia, dejó sin margen de maniobra a la representación jurídica: «¿Cómo? ¿Ningún correo relevante? ¿Pero le parece poco?».
El peso de las evidencias aportadas por la Benemérita ha reactivado la petición de las acusaciones populares para que el tribunal deduzca testimonio por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias, al quedar indiciariamente acreditado que el puesto de alta dirección respondió a un diseño de carácter político orientado a favorecer las aspiraciones del entorno familiar de la Presidencia del Gobierno.