Los gritos de protesta contra el presidente se filtran en la emisión en directo de la televisión pública durante una jornada marcada por la frialdad diplomática de la Santa Sede

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a registrar un recibimiento hostil por parte de los ciudadanos en la vía pública.
En esta ocasión, los incidentes han tenido lugar en los alrededores de la nunciatura apostólica, donde el jefe del Ejecutivo se ha desplazado para mantener una reunión con el Papa León XIV.
A pesar del fuerte dispositivo de seguridad y del blindaje de la comitiva oficial, las protestas y los gritos en contra de su gestión se hicieron notar con especial intensidad.
La magnitud de la concentración fue tal que el eco de las protestas rompió los filtros de audio de la televisión pública, colándose en directo los cánticos de «Sánchez, dimisión» y «fuera traidor» durante el programa matinal presentado por Silvia Intxaurrondo.
El descontento ciudadano en la calle refleja la creciente tensión social, alimentada por la pérdida de poder adquisitivo de los contribuyentes y la acumulación de informaciones judiciales que afectan al entorno directo del Gobierno y del Partido Socialista.

El ambiente de crispación vivido en el exterior coincidió con la evidente distancia que el Vaticano ha mostrado hacia el líder del Ejecutivo.
Fuentes diplomáticas coinciden en señalar el gélido saludo que el Papa León XIV propinó al mandatario nada más aterrizar en el aeropuerto de Madrid-Barajas, un gesto que anticipaba la sobriedad de las reuniones posteriores.
Esta marcada frialdad institucional contrasta de manera significativa con los gestos de complicidad, calidez y estricta sintonía que el Sumo Pontífice ha exhibido públicamente en sus encuentros con Sus Majestades los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia, evidenciando el complejo encaje político del actual Gobierno ante la Santa Sede.

Tras concluir el despacho con el presidente del Gobierno, el Papa se ha dirigido al Congreso de los Diputados para pronunciar una alocución histórica ante las máximas autoridades del Estado.
Un acto que no ha estado exento de polémica en clave interna, dada la ausencia de los expresidentes socialistas Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, quienes han secundado de este modo el boicot anunciado previamente por los representantes de Podemos.
La agenda de la visita papal continuará en las próximas horas con diversos encuentros institucionales y culminará con un acto multitudinario en el estadio Santiago Bernabéu.
Una cita masiva de carácter civil y religioso a la que, según fuentes gubernamentales, no está prevista la asistencia del presidente Pedro Sánchez, evitando así una nueva exposición a las protestas de los ciudadanos.