La campaña presidencial en Colombia entró en una nueva tormenta política luego de que el presidente Gustavo Petro respondiera con fuerza a los constantes ataques de la extrema derecha. Esta vez, quienes quedaron en el centro de la polémica fueron JP Hernández y Miguel Polo Polo, dos de las figuras más cuestionadas del uribismo, mientras la campaña de Abelardo de la Espriella sorprendió al país utilizando la imagen de Petro en publicidad política bajo el lema “Costeño vota costeño”.

Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en Barranquilla y otras ciudades de la Costa Caribe. En enormes carros valla aparecía Gustavo Petro abrazando a Abelardo de la Espriella, generando indignación y desconcierto entre miles de ciudadanos. Lo más impactante fue que sectores que llevan años atacando al presidente ahora utilizan su imagen para intentar ganar votos.
Muchos analistas consideran que esta estrategia demuestra el alto nivel de popularidad que todavía conserva Gustavo Petro en regiones clave del país. La campaña de Abelardo entendió que el presidente sigue teniendo un enorme respaldo popular y decidió aprovechar esa imagen para acercarse al electorado costeño en plena recta final electoral.
El creador de contenido Orlando de la Voz fue uno de los primeros en denunciar públicamente la situación. Según afirmó, la derecha colombiana cayó en una contradicción monumental: después de años atacando a Petro, ahora intentan relacionarse visualmente con él para ganar simpatía entre los ciudadanos. Para muchos usuarios en redes sociales, esto representa una estrategia desesperada y engañosa.
Mientras tanto, Miguel Polo Polo volvió a generar polémica con fuertes ataques contra Iván Cepeda. El congresista lanzó comentarios ofensivos sobre la apariencia física del candidato progresista y cuestionó su capacidad para hacer campaña. Sin embargo, las críticas terminaron devolviéndosele rápidamente, ya que cientos de usuarios recordaron la derrota política que sufrió frente a Óscar Benavides, quien recuperó la curul con más de 159 mil votos.

La respuesta contra Polo Polo fue demoledora. En redes sociales le recordaron que Colombia no elige candidatos por cirugías estéticas ni por “retoquitos”, sino por propuestas políticas reales. Además, muchos ciudadanos señalaron que el verdadero problema de la extrema derecha es que no logra conectar con las necesidades de la población.
Otro de los protagonistas del escándalo fue JP Hernández, quien volvió a atacar al presidente Petro en medio de la investigación judicial que enfrenta tras sus declaraciones sobre una supuesta intervención extranjera contra Colombia. El senador insistió en sus acusaciones, mientras el mandatario dejó claro que no conciliará y que llevará el caso hasta las últimas consecuencias.
La audiencia en la Corte Suprema de Justicia dejó escenas que rápidamente se hicieron virales. El abogado del presidente afirmó que ningún congresista puede pedir que potencias extranjeras intervengan contra el jefe de Estado colombiano. Según explicó, esto representa un ataque contra la soberanía nacional y una falta grave contra las instituciones democráticas.
JP Hernández, lejos de retractarse, aseguró que continuará denunciando al presidente Gustavo Petro. Sin embargo, sectores progresistas consideran que sus declaraciones representan un acto irresponsable y peligroso en medio de un ambiente político cada vez más polarizado. Para muchos ciudadanos, el senador terminó quedando completamente expuesto.
A toda esta controversia se sumó el debate sobre las encuestas y sondeos electorales. Desde RTVC y otros sectores cercanos al progresismo denunciaron que algunos medios internacionales estarían intentando posicionar artificialmente a Abelardo de la Espriella como favorito presidencial mediante sondeos cuestionados y publicaciones internacionales.
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La polémica creció luego de que se conociera un artículo difundido por Reuters basado en cifras de Atlas Intel, un sondeo que incluso ha sido cuestionado ante el Consejo Nacional Electoral. Para sectores alternativos, esta estrategia busca crear sensación de derrota anticipada alrededor de Iván Cepeda y desmotivar el voto progresista.
En medio del caos político, Gustavo Bolívar también salió en defensa de la campaña de Iván Cepeda frente a las críticas de la oposición por supuestos actos públicos durante la veda electoral. Bolívar explicó que todos los encuentros se han realizado en lugares privados y cumpliendo la normativa vigente, desmintiendo así las acusaciones de ilegalidad.
A pesar de los ataques constantes, la campaña de Iván Cepeda continúa creciendo en regiones como Córdoba, Sucre y la Costa Caribe. Videos compartidos en redes sociales muestran auditorios llenos y una fuerte movilización popular alrededor del proyecto progresista, algo que preocupa seriamente a la extrema derecha.
Cada día aparecen nuevas denuncias, nuevas campañas de desinformación y nuevos ataques en redes sociales. Sin embargo, también aumenta el debate ciudadano sobre el uso de bots, manipulación digital y guerra sucia en plena campaña presidencial. Muchos colombianos aseguran sentirse cansados de las noticias falsas y de las estrategias agresivas que dominan el ambiente electoral.
Con las elecciones cada vez más cerca, Colombia vive uno de los momentos políticos más tensos de los últimos años. Mientras la derecha se divide internamente y multiplica sus ataques, el petrismo intenta consolidar su narrativa alrededor de la defensa de la democracia, la soberanía y la continuidad del cambio político en el país.