La campaña presidencial colombiana entra en uno de sus momentos más explosivos luego de que el Consejo Nacional Electoral comenzara a estudiar una solicitud que busca revocar la inscripción de Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático. La denuncia ha generado nerviosismo dentro del uribismo y podría convertirse en un terremoto político a pocas semanas de las elecciones.

Según el documento presentado ante el CNE, existirían presuntas irregularidades en el proceso interno mediante el cual Paloma Valencia fue elegida como representante del partido para la gran consulta presidencial. El caso ha despertado una ola de especulaciones y fuertes divisiones dentro del Centro Democrático.
Uno de los puntos más delicados de la denuncia señala que el partido no contaba con un Consejo de Disciplina, Ética y Transparencia plenamente conformado al momento de realizar la selección de la candidata. Para el denunciante, esto pondría en duda la legalidad y transparencia de todo el procedimiento interno.
Además, el recurso asegura que no existió claridad suficiente sobre la forma en que se tomaron las decisiones dentro de la colectividad. Según las acusaciones, otros precandidatos como María Fernanda Cabal y Pablo Victoria no habrían tenido las mismas garantías dentro del proceso de selección.
La controversia también salpica directamente a las encuestadoras contratadas por el Centro Democrático. Sectores críticos cuestionan el reducido universo de personas consultadas para definir a la ganadora de la consulta interna. De acuerdo con la denuncia, solo habrían participado alrededor de 5.000 personas frente a una militancia que el partido asegura supera los 600.000 afiliados.
Ese dato ha generado fuertes críticas dentro y fuera del uribismo. Incluso sectores cercanos a María Fernanda Cabal y José Félix Lafaurie venían denunciando desde hace meses posibles inconsistencias en las encuestas que finalmente dieron como vencedora a Paloma Valencia.
Mientras el CNE analiza el caso, el ambiente político se sigue calentando en diferentes regiones del país. En Antioquia, integrantes de la campaña de Iván Cepeda denunciaron agresiones e insultos mientras realizaban actividades políticas en el municipio de El Retiro.

Videos difundidos en redes sociales muestran momentos de tensión entre simpatizantes opositores y miembros de la campaña progresista. Las imágenes rápidamente se viralizaron y provocaron un nuevo debate sobre la polarización política que vive Colombia en plena campaña electoral.
El congresista León Freddy Muñoz aseguró que los ataques reflejan la intolerancia de algunos sectores radicales frente al crecimiento del progresismo en Antioquia. Según afirmó, pese a las agresiones, la campaña continuará recorriendo el país promoviendo un mensaje de cambio y reconciliación.
El presidente Gustavo Petro también reaccionó frente a los hechos y pidió a la Fiscalía, la Procuraduría y la Policía investigar las agresiones registradas durante la jornada política. Petro cuestionó además el papel de las autoridades locales y solicitó esclarecer si existió omisión frente a los actos de violencia.
Mientras tanto, dentro del uribismo comienzan a aparecer señales de fractura interna. Tomás Uribe Moreno lanzó críticas contra sectores cercanos a Abelardo de la Espriella, acusándolos de dividir a la oposición y favorecer indirectamente al petrismo.
Las diferencias entre los distintos liderazgos de derecha reflejan el difícil momento que atraviesa el Centro Democrático. Las disputas internas, las acusaciones cruzadas y la pérdida de apoyo electoral empiezan a generar preocupación entre dirigentes históricos del partido.
A esto se suma la publicación de nuevas encuestas que muestran un amplio crecimiento del candidato progresista Iván Cepeda. Según el más reciente estudio del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, Cepeda lidera la intención de voto y supera ampliamente a Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
La encuesta revela que Iván Cepeda mantiene una imagen positiva cercana al 50%, mientras los candidatos del uribismo registran niveles de rechazo superiores a su favorabilidad. Incluso en escenarios de segunda vuelta, Cepeda conservaría una ventaja considerable frente a ambos aspirantes de derecha.
Los números han generado alarma dentro de la oposición, especialmente porque el progresismo parece consolidarse en sectores jóvenes, urbanos y populares. Analistas consideran que la fragmentación del uribismo podría terminar favoreciendo aún más a la candidatura respaldada por el petrismo.

Ahora todas las miradas están puestas sobre el Consejo Nacional Electoral. La decisión que tome el organismo sobre la denuncia contra Paloma Valencia podría cambiar completamente el panorama electoral colombiano y convertirse en uno de los hechos políticos más impactantes de los últimos años.