Angie Rodríguez Acusa de Corrupción y Redes Internas al Gobierno de Gustavo Petro
Angie Rodríguez, exfuncionaria cercana a la Casa de Nariño, ha roto su silencio con graves denuncias contra el gobierno del presidente Gustavo Petro. En una serie de declaraciones públicas, Rodríguez afirma la existencia de una red de intereses oscuros, pugnas por el poder y posibles irregularidades en el manejo de recursos públicos dentro del palacio presidencial.
Rodríguez se describe como una persona incómoda para ciertos sectores del gobierno. Según ella, su negativa a participar en supuestos intereses personales le generó enemistades internas y la convirtió en objetivo de una red de difamación. Afirma que esto le impedía trabajar con normalidad.
Entre las denuncias más concretas se encuentra un supuesto intento de traslado presupuestal desde el despacho del Ministerio de la Igualdad hacia el Viceministerio de Juventudes durante la gestión encargada de Raúl Moreno. Rodríguez califica a Moreno como una persona despótica y cuestiona estos movimientos de recursos.
La exfuncionaria también acusa a Mariela Barragán, a quien ella misma sugirió para un cargo, de omitir deliberadamente sus funciones. Según Rodríguez, Barragán habría retrasado o bloqueado la contratación de personal, dejando 87 cargos vacantes y afectando la prestación del servicio público.
Rodríguez asegura que trabajaba más de 24 horas diarias por convicción, pero que la desconfianza interna la llevó a no firmar contratos por temor a posibles irregularidades. Denuncia que en el Plan Anual de Adquisiciones se pretendía realizar contrataciones directas en plena ley de garantías, lo que considera ilegal.
La exasesora menciona a Juliana Guerrero como una figura que supuestamente realiza negocios desde la Casa de Nariño. Pide a las autoridades investigar sus actuaciones, especialmente en relación con la Universidad Popular del César, a la que califica de “hueca” y sospechosa.
Rodríguez relata que fue señalada públicamente por el presidente Petro durante un Consejo de Ministros, acusándola de supuestas alianzas indebidas. Según ella, varios ministros le expresaron solidaridad en privado, pero el presidente no la defendió públicamente.
La denunciante afirma que existe una “red fríamente organizada” de más de 20 personas interesadas en el poder y el dinero, que no dudan en usar difamación y sabotaje interno. Compara estas prácticas con tácticas de “exterminio” de reputaciones.
Angie Rodríguez dice haber sido leal al proyecto político de Petro, pero considera que el gobierno perdió el horizonte al dar poder a personas que solo buscan beneficio personal. Admite su decepción y asegura que ya no mantiene comunicación con el presidente desde hace meses.
Estas declaraciones han generado gran revuelo político. Sectores de oposición las han recibido como pruebas de corrupción sistemática, mientras que fuentes cercanas al gobierno las consideran intentos de desestabilización sin pruebas concretas.
Hasta el momento, la Casa de Nariño no ha emitido una respuesta oficial detallada. Rodríguez ha pedido a la Fiscalía, la Procuraduría y los órganos de control investigar a fondo sus denuncias para esclarecer lo que ocurre en el gobierno.
El caso pone de manifiesto las profundas divisiones internas del gobierno de Petro. Las pugnas por el poder y los recursos públicos parecen haber generado un ambiente de desconfianza y parálisis en algunas entidades.
Angie Rodríguez insiste en que ama el servicio público y que actuó siempre con convicción. Sin embargo, asegura que la actual dinámica en la Casa de Nariño prioriza intereses particulares sobre el bienestar de la ciudadanía.
Expertos consultados advierten que acusaciones de esta magnitud requieren investigaciones rigurosas y pruebas sólidas. Por ahora, permanecen en el terreno de las denuncias políticas en un contexto de alta polarización.
Esta controversia se suma a otras tensiones que rodean al gobierno de Gustavo Petro, en un momento en que se acerca el debate sobre su legado y las elecciones presidenciales de 2026.