Lo que durante meses parecía una acusación sólida y encaminada a demostrar supuestas irregularidades en la contratación de David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno español, ha comenzado a mostrar grietas inesperadas tras las primeras jornadas del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Badajoz.
Las declaraciones de los primeros testigos han introducido elementos que complican notablemente la tesis de las acusaciones. Algunos de los comparecientes, incluidos candidatos que participaron directamente en el proceso de selección, han asegurado no haber detectado irregularidades ni en las bases de la convocatoria ni en el desarrollo del procedimiento que terminó otorgando el puesto a David Sánchez.
Uno de los testimonios más relevantes ha sido el de Nerses Avakimyan Gasparov, violinista y profesor de música que compitió por la plaza de coordinador de actividades de los conservatorios de la Diputación de Badajoz en 2017. Su intervención fue especialmente significativa porque se trata de una de las personas que optó directamente al puesto que finalmente obtuvo el hermano del presidente.
Ante el tribunal, Avakimyan fue contundente al afirmar que, personalmente, nunca observó anomalías en el proceso. También negó haber tenido conocimiento de que la plaza estuviera previamente reservada para David Sánchez. Según explicó, descubrió la oferta a través del boletín de empleo público distribuido por la Diputación de Badajoz, estudió las condiciones y decidió presentarse porque consideró que la oportunidad era interesante para su trayectoria profesional.
Durante su declaración, recordó que la convocatoria estaba abierta a cualquier candidato y que no existían limitaciones geográficas. Incluso comentó que habló sobre la oferta con otros músicos y aspirantes que también decidieron concurrir al proceso.
El músico explicó que presentó un proyecto como parte de la selección y participó en una entrevista celebrada el 27 de junio de 2017. Aunque no recordó con precisión las preguntas formuladas por el tribunal evaluador, sí indicó que la reunión tuvo una duración aproximada de entre quince y veinte minutos.
Preguntado sobre los rumores que circulaban entre los candidatos, reconoció haber escuchado el nombre de David Sánchez durante el proceso. Sin embargo, dejó claro que nadie daba por hecho que la plaza estuviera adjudicada de antemano.
“En cualquier proceso selectivo siempre se comentan cosas y circulan rumores”, vino a señalar el testigo, insistiendo en que nunca escuchó mensajes que desanimaran a los candidatos a presentarse ni afirmaciones categóricas de que el resultado estuviera decidido.
Otro aspecto llamativo de su declaración fue la referencia a las circunstancias personales que vivía en aquellos días. Apenas dos días antes de la entrevista había nacido su hija pequeña. Según relató, prácticamente acudió a la prueba tras salir del hospital y llegó a plantearse no participar debido a la situación familiar. Finalmente decidió presentarse.
A pesar de no haber resultado elegido, aseguró que nunca consideró que existieran motivos suficientes para impugnar el proceso. Tras conocerse la resolución definitiva, entendió que la vía administrativa había quedado cerrada y no vio sentido a iniciar acciones adicionales.
Cuando el presidente del tribunal le preguntó directamente si había observado irregularidades, su respuesta volvió a ser clara: “Personalmente, no”.
El origen del término “hermanísimo”
Otra de las cuestiones que más atención ha despertado durante las sesiones ha sido el origen del término “hermanísimo”, una expresión que aparece en algunos correos electrónicos relacionados con el caso y que desde hace años acompaña la polémica sobre la contratación de David Sánchez.
Evaristo Valentí, director del Conservatorio Bonifacio Gil en 2017, reconoció haber escuchado rumores sobre una posible candidatura de David Sánchez durante el proceso de selección. Asimismo, confirmó que conocía la expresión “hermanísimo”, aunque aseguró que nunca la había escuchado antes de que se creara la plaza objeto de controversia.
Valentí explicó que, en aquel momento, consideró extraña la creación del puesto de coordinador porque, según su criterio, las necesidades más urgentes del conservatorio estaban relacionadas con la contratación de profesores especializados y no con una figura de coordinación.
Sin embargo, su testimonio también aportó matices importantes para la defensa. Recordó que posteriormente agradeció la existencia del puesto en informes oficiales de actividades y sostuvo que el perfil profesional de David Sánchez encajaba adecuadamente con las funciones asignadas.
Sus declaraciones reflejaron una posición compleja: por un lado, mostraba reservas respecto a la creación inicial de la plaza; por otro, reconocía que la persona finalmente contratada poseía cualificaciones adecuadas para desempeñarla.
Rumores, pero sin certezas
María del Rosario Mayoral, quien años después sustituyó a Valentí en la dirección del conservatorio, también compareció como testigo.
Mayoral aseguró que nunca escuchó rumores previos sobre una adjudicación predeterminada de la plaza ni tuvo conocimiento de que el puesto estuviera reservado para David Sánchez. Además, defendió la necesidad de contar con una figura que impulsara la promoción y el desarrollo de los conservatorios provinciales.
Tanto ella como Valentí coincidieron en un punto esencial: desconocían si la plaza había sido diseñada específicamente para el hermano del presidente.
La directora también destacó la intensa carga de trabajo que suponían los proyectos desarrollados bajo la coordinación de David Sánchez, especialmente aquellos vinculados al programa Ópera Joven, una iniciativa destinada a acercar este género musical a localidades donde normalmente no es posible disfrutar de grandes producciones operísticas.
Una figura que dividía opiniones
La directora del Conservatorio Juan Vázquez, Yolanda Sánchez, aportó otro elemento interesante al debate.
Según explicó ante el tribunal, ya había visto referencias al término “hermanísimo” en correos electrónicos fechados en mayo de 2017. No obstante, en aquel momento no les otorgó ninguna relevancia especial.
Más tarde fue informada de que aquella expresión hacía referencia a David Sánchez, aunque insistió en que nunca tuvo constancia de que la plaza estuviera destinada específicamente para él.
“Se escuchaban rumores sobre el nombre de David”, señaló durante su declaración, sin poder precisar cuándo comenzaron exactamente esos comentarios.
Al mismo tiempo, destacó que la incorporación de David Sánchez resultó positiva para los conservatorios debido al elevado volumen de trabajo existente en aquel periodo.
Una jornada clave para el proceso
Las primeras declaraciones del juicio han dejado un escenario mucho más complejo de lo que inicialmente parecía. Mientras las acusaciones intentan demostrar que la contratación estuvo condicionada desde el principio, varios de los testigos llamados a declarar han asegurado no haber observado irregularidades directas ni pruebas concluyentes de una adjudicación predeterminada.
El presidente del tribunal, José Antonio Patrocinio Pérez, tuvo que intervenir en varias ocasiones para pedir a las partes que centraran sus preguntas en los hechos objeto del procedimiento y evitaran desviaciones innecesarias.
Con el proceso todavía en marcha, las próximas sesiones serán decisivas para determinar si las acusaciones logran sostener sus argumentos o si las declaraciones de los testigos continúan debilitando una de las causas más mediáticas relacionadas con el entorno familiar del presidente del Gobierno.